Secretos Para que tu Milanesa sea la Mejor del Barrio

La milanesa es un tradicional argentino existente de muchas posibilidades, con diversos tipos de carnes o cocciones; descubrí las claves para que salgan perfectas

La milanesa es el plato nacional, más consumido que el asado y las empanadas, y desde luego, un tradicional de la mesa de todos los argentinos. Mas allá de que cada 3 de mayo se festeje «el día de la milanesa», cualquier día del año es ideal para colocar una bandeja llena de estas en el medio de la mesa.

Paralelamente, este tradicional argentino se puede hallar, guisar y consumir de muchas posibilidades, fritas, horneadas, con pan rallado, con panko, de peceto, de nalga, de lomo, de cerdo, de pollo y hasta de asado mismas que se pueden comprar directamente desde un distribuidor mayorista de carnes.

Empero, si bien la mayor parte pude tener en cuenta que sabe cómo freír milanesas, luego, te vamos a dejar la posta para que las que vos hagas sean las superiores de cada una de y nadie se las olvide.

Prestá atención y anota todo lo cual tenés que saber en el momento de hacer milanesas:

Tipos de carne: Los cortes que se acostumbran utilizar son 5 o 6 que varían en costo y propiedades: la Cuadrada y por el mismo costo, con buena cantidad de carne y grasa, la Bola de lomo son las más reconocidas. Un poquito más cara está la Nalga y el que jamás fracasa salvo al bolsillo es el Peceto. La nalga se caracteriza por cortes enormes de una sola pieza ya cortados usualmente desde cualquier frigorífico.

Sin embargo, el peceto, ejemplificando, da cortes más pequeños y redondos. Lo cual sí es bastante más magro. Frecuenta ser una carne tierna y sin nervios. La bola de lomo, si bien es bastante jugosa, como está compuesta por 2 músculos, ocurre que si se la corta bastante fina en ocasiones se desarma un poco.

La cuadrada sin embargo da un bife de una sola pieza, sin embargo frecuenta ser una carne muchísimo más fibrosa. Si te toca una carne bastante tiesa, podés darle unos golpes para que se ablande un poco.

Marinada: La proporción ideal, para elaborar 8 milanesas se basa en mezclar en un bowl 2 huevos batidos con una cucharada de perejil fresco picado, un diente de ajo picado, unas gotitas de limón para tiernizar la carne, sal y pimienta cómodo. La época de marinada es clave. La marinada ayuda a que la carne se ablande y tome sabor a la vez.

Es fundamental entonces, que los cortes se encuentren un periodo destacable en ella. El mínimo recomendado es una hora. Empero la verdad es que cuanto más las dejen, es mejor. Si añaden a la marinada un poco de vinagre o jugo de limón, la carne se ablandará muchísimo más y quedará muchísimo más tierna.

Pan rallado: No compres el industrial que te venden en los súper, sino andá de manera directa a mercar el pan rallado de panadería. Es fundamental que se encuentre rallado limitado.

En el momento de cocinarlas: Si tus milanesas serán fritas vas a tener que calentar el aceite a 180° para que te salgan ni bastante grasosas, ni tampoco quemadas. El secreto para saber si la temperatura es la adecuada, tirá un pedacito de pan en la sartén, y si asciende veloz y se tuesta en 30 segundos, es señal de que está listo.

Además, debes considerar que no necesitás un litro de aceite mezcla o de girasol para freír tus milanesas; con que la porción que utilices sea del grosor de la milanesa (sin que la cubra) alcanza, constantemente que las cocines vuelta y vuelta. Entre todas las milanesas que cocines, sacá los restos de pan rallado que queden en la sartén, para eludir que se quemen y perjudiquen el sabor de las milanesas.

Si sos del que los prefiere al horno, tenés que saber que es una enorme alternativa en donde además te tienen la posibilidad de salir sensacionales, y más livianas. Las milanesas deberán estar a lo largo de 12 min en el horno a 180°, colocadas en una asadera humedecida con una cinta de aceite mezcla o de girasol y ¡esencial! acordate de darlas vuelta una vez para que se cocinen parejo.

Si te salieron secas, no te desesperes: Con que les pongas por arriba dos cucharadas de salsa de tomate, unas fetas de queso fresco y un puñado de orégano, las llevás un momento al horno hasta que el queso se derrita y las recuperás con unas exquisitas milanesas a la napolitana.

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